sábado, 8 de julio de 2017

Alberto.


Hoy el cielo rabia
como nunca antes lo había hecho Alberto. 
Nos lanza colérico 
rayos, truenos, centellas,
que luchan denodadamente  
por ser el más cruel de los fenómenos.

Ayer, el sol lucía 
espléndido, radiante, completo 
pero cruel también. 
La tarde apacible no sabía de ruidos 
más que el del llanto amargo e inconsolable de tu gente,
el de los pájaros, 
ajenos a nuestro dolor eterno
el de una ligera brisa que mecía tus flores 
y el pelo de Amparo 
ahogada en la pena infinita,
el de la desolación era el que más se oía.

Qué cruel el rayo que me parte, 
el trueno que me aturde, 
el relámpago que me ciega.

Pero nada más cruel Alberto 
que tu partida.

Sol

















1 comentario:

  1. Precioso Sol, tu poema expresa toda la rabia, el dolor y la pena que sentimos por su partida.

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